El aire que respiramos por la nariz y la boca pasa por la laringe, la tráquea, los bronquios y llega a los pulmones.Los pulmones toman el oxigeno y desechan el dióxido carbónico.
Con la ayuda de los vasos que atraviesan los pulmones, el oxigeno pasa a la sangre y es llevado a los otros tejidos del cuerpo.
Sin darnos cuenta, realizamos unas 15 inspiraciones y unas 15 expiraciones por minuto. Pero esta frecuencia aumenta si intensificamos nuestra actividad corporal.
Es por ello que la gimnasia y la aspiración profunda nos ayudan en la oxigenación de la sangre.
Una de las principales enfermedades que afectan el sistema respiratorio es también una de las más conocidas por todos: la gripe y la neumonia...
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